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martes, 17 de noviembre de 2015

Labio leporino


El labio leporino o fisura labial es uno de los defectos congénitos más frecuentes, y afecta a uno de cada 500 bebés recién nacidos. Los suplementos de ácido fólico, antes y durante el embarazo, ayudan a prevenirlo.
El labio leporino o fisura labial es parte de un abanico de defectos orofaciales que comprenden el labio leporino y el labio leporino con paladar hendido. Es uno de los defectos congénitos más frecuentes, ya que afecta aproximadamente a uno de cada 500 recién nacidos. Se trata de un problema que puede estar integrado en algún síndrome con más alteraciones, o presentarse de forma aislada.

Durante la fase embrionaria, hay zonas del cuerpo que están abiertas, y se va cerrando a lo largo del tiempo. El labio leporino y el paladar hendido no son más que defectos en el cierre de la parte media de la cara (la unión entre la zona nasal medial y la maxilar superior). Su manifestación es una fisura (más o menos grande, dependiendo de los casos) entre el labio superior y la fosa nasal. Puede extenderse hacia atrás, dividiendo también la encía y el paladar.

La cara cumple una función muy importante a nivel emocional y psicológico, y al tratarse de una afección muy espectacular que afecta al rostro, lo que en principio es un simple defecto de cierre, que no afecta directamente a las funciones vitales, se convierte en un drama para las familias. Puede convertir a un bebe con las mismas necesidades de cariño que los demás en objeto de rechazo.

El término labio leporino procede del latino 'leporem' (liebre). En la actualidad, esta referencia no parece muy afortunada, por lo que se prefieren otros términos como labio fisurado o fisura labial. Se utiliza también el términoFLAP (fisura labio-alveolo-palatina) para hacer referencia a la fisura que implica el labio, la encía y el paladar.
Causas del labio leporino o la fisura palatina

La fusión del proceso nasal y del maxilar se produce tan pronto como en la quinta semana de embarazo. El origen del labio fisurado se encuentra en una mezcla entre factores genéticos predisponentes y factores ambientales que lo desencadenan. Es más frecuente en varones, pero se transmite más a partir de madres con casos bilaterales.

En la última década se han identificado mutaciones en varios genes y se ha comprobado que no sólo mutaciones, sino interacciones complejas entre algunos genes, pueden llevar a la formación de la fisura labial. Parece que estos genes son susceptibles al tabaco y a la deficiencia de acido folico, pero aún hay mucho por conocer en este sentido.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Mi bebé con síndrome de Down.

Ante la primera noticia, muchos padres y madres de niños con síndrome de Down han experimentado reacciones como las que pueden sentir ustedes en este momento. Ahora pretendemos apoyarlos y hacerlos sentir que es normal todo aquello que están experimentando.Cada persona es diferente y afronta las situaciones de una manera única, si bien es común experimentar algunos sentimientos o reacciones como los que detallamos a continuación. Pueden darse varios a la vez, predominar uno de ellos o bien ir cambiando a medida que pasa el tiempo.
Como pareja, pueden experimentar un mismo sentimiento o, por el contrario, reaccionar de forma opuesta ante esta situación. Es importante que se respeten y apoyen mutuamente.

Cómo te sentirás ante esta noticia?
No es mejor ni más correcto sentirse de una forma u otra. La aceptación de lo que sentís es una parte de este proceso que no puede ser acelerado a pesar de las ganas que tengas de superarlo. Los estados de ánimo por los que pasaran variarán desde la tristeza, negación, culpabilidad, rabia, frustración, hiperactividad o depresión, hasta la alegría y aceptación, y podrán regresar pasado un tiempo. Todo esto es normal que suceda.
Tristeza: Algunos padres pasan un proceso de duelo porque el hijo soñado y esperado no va a nacer. Poco a poco, van aceptando al bebé, gracias al contacto y a su demanda de cuidados y cariño. El sentimiento de tristeza puede volver más adelante, incluso cuando piensas que está superado, pero se irá difuminando con el tiempo y un día, quizás antes de lo que esperes, comenzaras a disfrutar plenamente de tu hijo.
Negación: Es una de las reacciones más comunes. Sentir que este problema no está ocurriendo (“esto no me puede pasar a mí"), es un recurso psicológico que les permite tomarse un tiempo antes de ser capaces de afrontar la situación real.
Culpabilidad: No olvides nunca que el hecho de que tu hijo nazca con síndrome de Down no es culpa de ustedes ni está condicionado por factores externos o ambientales. Esta alteración genética se produce de forma aleatoria en 1 de cada 600-700 concepciones que se producen en el mundo.
Rabia y frustración: “¿Por qué me ha tocado a mí?” Los sentimientos de rabia o frustración son también muy comunes. Se aliviarán conforme vaya transcurriendo el tiempo y sean conscientes de que su energía y optimismo son vitales para el desarrollo y bienestar de su bebé.
Depresión: Si el sentimiento de pena es muy fuerte y os sentís desamparados y abrumados por esta situación, es posible que se produzca una depresión. En este caso es conveniente buscar la ayuda de un psicólogo o experto que los oriente. La familia y tu pareja serán también puntos de apoyo fundamentales para superarlo.
Hiperactividad: Otra reacción frecuente en muchos padres es la de ocuparse en multitud de tareas para no afrontar sus sentimientos. Internet ofrece una fuente inagotable de datos que pueden ser excesivos para los primeros momentos. Dedicar todo vuestro tiempo y energía a recabar información acabará agotándolos, por lo que les conviene continuar con su rutina: pasear, ir al cine, cenar con amigos o viajar os ayudará en este proceso.
Alivio y alegría: Superado el desconcierto inicial y con la asesoría de otros padres o expertos, podréis sentir cierto alivio al conocer las aptitudes y posibilidades de las personas con esta discapacidad, así como alegría por la nueva vida que esperan.
Aceptación: Pasado un tiempo asumirán la nueva situación y estarán en condiciones de disfrutar de su bebé. Su actitud positiva y creativa para ofrecer al niño diferentes oportunidades de aprendizaje serán básicos para su desarrollo y bienestar.
Es importante que den prioridad a su salud, puesto que cualquier bebé requiere de una gran cantidad de energía y es necesario cuidarse (¡y dormir!) antes del nacimiento.

El nuevo integrante y sus hermanos
Deben transmitir a los hermanos que van a tener un papel clave en la vida del bebé. Hablar con ellos y explicarles, según su edad y madurez, cómo va a ser el nuevo miembro de la familia. Es vital que se involucren desde los primeros momentos en su cuidado y compartan sus juegos. 
Tratarle como a un miembro más de la familia y aunque en un principio le den buena parte de la atención en él, no desatiendan a sus hermanos.
Este proceso de adaptación se produce en todos los miembros de la familia, por tanto tener en cuenta que los hermanos requerirán también un tiempo de asimilación y adaptación.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Convulsiones, cuidado y detección


Las convulsiones en los bebés y en los niños son episodios que asustan mucho a los padres. La mayoría de las veces están producidas solamente por fiebre alta y se tratan de manera eficaz con medicamentos. En otros casos están generadas por síntomas neurológicos diversos, como, por ejemplo, epilepsia o meningitis. Hay que consultar al pediatra para descartar la existencia de causas neurológicas en las convulsiones.

Las convulsiones son ciertos movimientos anormales e involuntarios.
La alternancia de contracciones y relajaciones involuntarias se llamanmioclonias (cuando afectan a músculos aislados) o movimientos tónico-clónicos(cuando afectan a todas, una o varias extremidades).
A veces, los músculos se ponen tensos, y hablamos de hipertonía. Y si se ponen lacios, de hipotonía.
Las convulsiones (salvo excepciones) suelen estar acompañadas de pérdida de la conciencia. A veces, se acompañan de otras manifestaciones como ruidos extraños de la respiración, babeo u ojos vueltos.
Los padres que presencian una convulsión en uno de sus hijos se refieren a la experiencia como “aterradora”. En ese momento, lo primero que piensan es que su hijo se va a morir de un momento a otro.

¿Por qué se producen?
La causa de los movimientos está en descargas eléctricas del cerebro. En cuanto a los motivos de que el cerebro produzca señales eléctricas anormales, pueden ser varios: Fiebre (un 3% de los niños entre 6 meses y 3 años puede tener convulsiones coincidiendo con fiebre).
Infecciones del sistema nervioso como la meningitis o la encefalitis.
Epilepsia.
Deshidratación grave.
Tóxicos (plaguicidas).
Otros más raros como los angiomas cerebrales.

¿Hay distintos tipos?
Los expertos hacen varias clasificaciones complejas, que podemos simplificar así:
Convulsiones generalizadas: afectan a casi todo el cuerpo.
Convulsiones parciales: sólo afectan a unos cuantos músculos.
Convulsiones febriles simples: cuando el único desencadenante conocido es la fiebre.
Convulsiones atípicas o complejas: cuando se acompañan de otros síntomas neurológicos.

El instrumento definitivo para clasificar las convulsiones es el electro-encéfalo-grama (E.E.G.), aunque a veces se utilizarán otras técnicas diagnósticas más complejas (T.A.C, Resonancia Nuclear Magnética, angiografía, ecografía, ...).

¿Qué son las convulsiones febriles?
Las “típicas” son las que se producen durante un episodio febril, sin que haya una infección del sistema nervioso. Afectan al 3% de los niños entre los 6 meses y 3 años. Quizá, algún otro miembro de la familia tuvo también este tipo de convulsiones.
En general, ocurren con fiebre por encima de 38,5º, aunque la causa de la misma sea una enfermedad leve. Duran muy pocos minutos (aunque para los padres sea toda una eternidad).
A veces, los niños o bebés, expulsan heces u orina al final, debido a que todos sus músculos se relajan. Después, el bebé se recupera aunque durante un tiempo está algo abotargado. Su E.E.G. (electro-encéfalo-grama) siempre es normal.
En algunos casos se habla de convulsiones febriles “atípicas” o complejas. Esto es cuando:
La fiebre no era muy alta (menor de 38,5%).
La convulsión tardó más de 10 minutos en ceder.
Probablemente se debe a que en esos niños coexisten otros factores, que pueden indicar una predisposición a tener más convulsiones.
No dude en comentarlo con su pediatra si sabe que:
En la familia hay alguna persona que padece epilepsia.
El bebé tuvo un parto difícil o tardó en respirar.

¿Se repetirán?
La mitad de los niños que tienen una convulsión febril típica pueden tener otras (o varias) más. En el caso de crisis atípicas o complejas, la probabilidad aumenta.
El diagnóstico de las distintas formas de epilepsia exige que haya más de dos crisis y alteraciones evidentes en el E.E.G. (electro-encéfalo-grama).
Las crisis epilépticas sí pueden repetirse, aunque existen fármacos eficaces para evitarlo.

¿Hace falta tratamiento?
La primera medida que se aplica a un niño que tiene una convulsión es suministrarle Diazepam, un medicamento que se suele poner a través del ano, por medio de una canulita.
Es un tratamiento rápido y eficaz en la mayoría de los casos, aunque a consecuencia de ellos, se prolongará la fase de somnolencia posterior. Después, no hace falta tratamiento especial.
Es normal que los padres empiecen a tener “fobia” a la fiebre. Pero la mayoría de los niños no necesitarán más tratamientos.
Si se repiten las convulsiones febriles, se suele aconsejar a los padres utilizar Diazepam de forma preventiva solamente los dos primeros días de los episodios febriles.
Hasta hace pocos años, se recomendaba tratamiento preventivo continuo durante varios años con anticonvulsivantes.
En la actualidad, los antiepilépticos se reservan para los casos de epilepsia de uno u otro tipo.

martes, 10 de noviembre de 2015

El bebé no vidente

El papel de la sociedad delante de un niño que tenga una discapacidad ocular es sumamente importante para que el niño se sienta integrado, considerado y respetado.
Un niño con algún impedimiento, si es bien atendido, educado, y aceptado, podrá hacer las mismas cosas que cualquier otro niño, sólo que de un modo distinto.
La actitud de respeto debe empezar desde el momento en que se detecte la discapacidad 
No hay que limitar sus posibilidades por la simple razón de que el niño tenga una dificultad.
Al contrario, hay que animarle y enseñarle las vías por las cuales podrá hacer lo que desea.
La educación y el adiestramiento es una defensa para el niño
La educación es muy importante en estos casos para vivir con autonomia
No sería aconsejable que un niño ciego cruce una calle sin antes haber recibido el adiestramiento debido en clases de movilidad vial. 
Pero peor sería pensar que ese niño ciego jamás pueda cruzar una calle por si mismo. 
La conciencia de reforzar a un niño ciego para que pueda lograr lo que un niño sin discapacidad consigue, debe estar presente en todos los rincones de la sociedad, en casa, en la escuela, en calles, parques, etc. 
Así le estaremos dando la oportunidad de que sea y se sienta productivo dentro de la sociedad.
Causas de la ceguera infantil
Una persona funcionalmente ciega es aquella que no ve nada (ciego total) o que solo posee una percepción de la luz u otros destellos. Las causas de esta discapacidad residen en:

- Enfermedades de origen hereditario: como cataratas congénitas, renitis, miopía degenerativa, etc.
- Enfermedades de origen congénito: atrofía del nervio óptico,perdida de la agudeza visual, rubeola durante el embarazo
- Trastornos de origen traumático: en la retina, excesiva administración de oxígeno en la encubadora, retinopatía diabética, desprendimiento de la retina.
- Trastornos producidos por tumores, virus o tóxicos: tumor en la retina, inflamación y degeneración del nervio óptico.
Aspectos del desarrollo del niño ciego

La sensibilidad cutánea, la capacidad del tacto, y la audición son capacidades que se debe estimular y desarrollar por un niño ciego. 
A través de esas sensaciones, el niño podrá conocer su espacio.
El oído, por ejemplo, permite al niño diferenciar sonidos, localizar y detectar obstáculos e identificar personas y objetos.
En cuanto a los sentidos químicos, el gusto y olfato, no existen estudios relacionados. 
La educación de un bebé ciego tiene como objetivo conseguir su maduración y desarrollo de acuerdo con sus posibilidades.
El papel de los padres es importante.Deben considerar que:

- Deben fomentar la exploración del bebé de las distintas partes de su cuerpo.

- No deben impedir la actividad motriz por miedo a las caídas.

- El desarrollo del tacto y el oído es importante para que el niño perciba los sonidos y descubra de donde proceden.

- Deben fomentar los comportamientos preverbales del bebé (la sonrisa, el llanto...).

- Deben estimular la exploración del entorno, asignando palabras a los objetos.

- Deben ayudar al niño a desarrollar actividades de la vida diaria como coger el biberon, el chupete, utilizar los cubiertos, vestirse y desvestirse solo, indicar cuando se orine, etc.
Un bebé ciego reconoce las personas por los sonidos que producen

Es necesario saber
En los primeros meses de vida, el desarrollo de un niño ciego es similar al de un vidente.
A partir del cuarto mes de vida, las diferencias son más evidentes.
Para un bebé ciego, las personas existen a través de los sonidos que producen.
Entre los 7 y 9 meses, el bebé ciego comienza a buscar objetos que ya conocen. Y entre los 9 y 12 meses, saben buscar el objeto en el sitio que lo dejó.
En cuanto al desarrollo postural y motor de los bebés ciegos suele ser casi igual que el de los videntes. Sólo se retrasa el gateo que es entre los 12 y 13 meses, y el caminar hasta los 19 meses. El lenguaje adquiere un papel fundamental en el niño invidente, principalmente para acceder a operaciones concretas. Si un niño ciego no recibe afecto ni estimulación ambiental, puede convertirse en un niño pasivo, incapaz de enfrentarse de acuerdo con las situaciones ambientales, se sentirá inferior, y deficiente cuanto a su imagen corporal.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Bebé o niño sordo

Cómo detectar una posible sordera en los bebés y niños
En los primeros meses de vida, el bebé aún no es capaz de relacionar las emociones que
experimenta y lo que pueden significar.
El bebé depende totalmente de su mamá para sentirse comprendido y atendido en sus necesidades básicas. 
Cuando el bebé está molesto o vive alguna tensión es su madre la que identifica el origen de su malestar y le ofrece el alivio necesario para recuperar su equilibro. 
La repetición constante de esas experiencias es lo que posibilita el desarrollo de la capacidad de escuchar del bebé.
Esta situación se dificulta cuando el bebé presenta un trastorno, parcial o total, en su aparato auditivo. 
Cuando llora, el bebé no podrá tranquilizarse porque no llegará a oír la voz de aliento de su madre.
En esta fase es muy difícil detectar una discapacidad auditiva.

¿Cómo saber si mi bebé oye bien?
Según algunos especialistas, la sordera se detecta fácilmente a partir de los 2 o 3 años.
Cuando se trata de un niño, las dificultades de audición se hacen más evidentes.

El niño puede no contestar a las llamadas de sus padres, pedirá que suban el volumen de la televisión o del aparato de música, y esta dificultad auditiva también influirá en su

trabajo en el colegio y, en general, en su conducta.
Se mostrará más reservado porque se sentirá inseguro.
La asociación española pediátrica de atención primaria quiere resaltar la importancia de 
realizar a todo recién nacido una prueba de cribado neonatal para la detección precoz de 
la hipoacusia congestiva. 
Se hace en el recién nacido mediante una prueba sencilla que no le causa ninguna molestia. 
Se debe realizar mientras el bebé está tranquilo o durmiendo.
Lo habitual es hacer la prueba entre las 12 y las 48 horas de vida, antes de salir de la maternidad.
En cualquier caso, debe ser realizada en el primer mes de vida.

Pistas para identificar una sordera en niños y bebés
Existen algunas señales y situaciones en las que los padres pueden sospechar cuando algo no va tan bien en la audición de su hijo. 

1. Cuando un bebé recién nacido no muestra sobresalto ni se despierta ante cualquier ruido
del ambiente

2. Cuando los bebés y niños hacen mucho ruido durante los juegos

3. Cuando un bebé, de más de 3 meses, no voltea al llamarlo

4. Cuando un bebé de aproximadamente 1 año no se inicia en el lenguaje
5. Cuando un niño, en su primer año de vida, no balbucea ni se vuelve o contesta
 ante los sonidos y las llamadas normales en una familia.

6. Cuando un niño, de 2 años de edad, aun no dice mama ni papa.

7. Cuando un niño, a los 2 años de edad, atiende solamente a las órdenes sencillas y 
básicas, sin mirar a quien habla.

8. Cuando un niño, de 3 años de edad, no dice palabras, sino que emite ruidos que no
 se entienden.

9. Cuando un niño, a los 3 años de edad, no es capaz de repetir frases de más de dos palabras.

10. Cuando un niño, a los 4 años de edad, no sabe contarnos espontáneamente lo que pasa.

11. Cuando un niño, a los 5 años de edad, aún habla como bebé.

12. Cuando un niño es demasiado pasivo y no molesta.

13. Cuando un niño pronuncia mal las letras: R, S, D, L, J, y T.

14. Cuando el bebé es demasiado tranquilo.

15. Cuando el bebé no se altera ante ruidos inesperados.

Si encuentras algún síntoma asociado a éstos que te hemos mencionado, consulta con tu médico pediatra.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Mastitis


Caracterísiticas:
Sensación de la piel del pecho inflamada causando dolor.
Generalmente afecta un seno a la vez.
Zonas rojas, duras, sensibles al tacto o calientes.
Inflamación, causada o no por infección. Si se tiene infección tendrás escalofríos, fiebre de 38 grados centígrados o más y fatiga.

Causa:
Sin infección: puede deberse a acumulación de leche en los senos o algún conducto tapado.
Con infección: puede deberse a la acumulación o conductos tapados, o a gérmenes que invaden el tejido mamario a través de grietas o fisuras en los pezones.
Una parturienta es más propensa a tener mastitis si no ha dominado la técnica de afianzar correctamente al bebé al pecho podrá tener los pezones agrietados, siendo más suceptibles a la mastitis.
No hay una época específica que pueda surgir la mastitis, puede surgir en cualquier momento, pero es mucho más común que aparezca dentro del primer mes de vida del bebé.


Tratamiento:
Es recomendable aplicar toallitas húmedas y calientes, directamente sobre los pechos.
Dale de mamar a tu bebé con mayor frecuencia, para el dolor toma pastillas de ibuprufeno.
Si no mejoran, llama al médico, te podrá recetar antibióticos, descanso, analgésicos y compensas calientes.


Duración:
Si es tratada rápidamente te deberás de sentir mejor a las 48 hs de haber comenzado los antibióticos. Es importante tomar todos los antobióticos que te receten para así evitar que la infección vuelva.Si a pesar del tratamiento con antibióticos persiste el dolor, llama a tu médico inmediatamente.
La mastitis es una infección que no se debe ignorar. Si no se trata adecuadamente puede resultar en complicaciones, como abscesos en el pecho, los cuales requieren antibióticos y una cirugía, la cual en su mayoria es bajo anestecia general para poder drenarlos.

¿Cómo evitarla?
La mejor manera de evitarla es teniendo un buen descanso y alimentación. Llevar una dieta
equilibrada y sana es importante si estás dando de mamar. El cuerpo si
empre responde a los estímulos, si estás cansada, estarás más propensa a tener infecciones.
Importante es que no dejes que tus senos se llenen de leche, vacíalos dándole de mamar a tu bebé u ordeñándote. SI algún conducto está tapado usa compensas calientes y masahea el área para que la leche logre salir.

Mastitis y dar de mamar, ¿se puede?
Es muy importante que no dejes de darle de mamar mientras te curas de la mastitis. Puedes sentir dolor extremo, pero es necesario que se alimente con frecuencia el bebé y que la leche siga fluyendo, para evitar que se formen más bloqueos en los conductos. Una recomendación es colocarte paños calientes sobre las zonas afectadas antes de darle de mamar a tu bebé.
Si el bebé no termina de vaciar el seno debes hacerlo tu con un extractor. Si al momento de dar de mamar no soportas el dolor, prueba extraerte la leche y dársela en un biberón, aunque trata de evitarlo, no hay mejor que tu bebé para vaciar tus senos.

Infección, ¿afecta al bebé?
Debes de estar tranquila que la mastitis no afecta a tu bebé, lo que puede generar es menos cantidad de leche en el seno afectado.

martes, 3 de noviembre de 2015

El cordón umbilical, cuidados


Durante el período de gestación del bebé, éste recibe los nutrientes y oxígeno que necesita a través del cordón umbilical a través de la placenta, la cual está conectada a las paredes del útero.
Luego del nacimiento el cordón umbilical es cortado por un procedimiento indoloro cerca del cuerpo del bebé, quedando así el muñón umbilical.
El muñón umbilical demora aproximadamente entre 7 a 21 días en caerse luego del nacimiento, es cuando se seca por completo, dejando una pequeña herida que podrá tardar algunos días en cicatrizar.


Cuidados especiales del muñón umbilical:
Importante es mantenerlo limpio y seco.
Cuando colocamos el pañal debemos de tener en cuenta doblar hacia abajo, dejando destapado el ombligo y el muñón, de esta forma está en contacto con el aire y no está expuesto a la orina. Los pañales para recién nacidos ya vienen recortados para que el muñón quedé libre.
En algunos lugares recomiendan limpiar la base del muñón con alcohol, sin embargo, las investigaciones han encontrado que los cordones umbilicales sin ningún tratamiento secan más rápido y sin infección que los que son rociados con alcohol.

Mientras tengo el muñón tu bebé procura darle sólo baños de esponja, no en la tina.
Si el clima es agradable, ponle un pañal y alguna camiseta suelta así circula más aire y se seca más rápido, evita las camisetas de una pieza hasta que se le haya caído el muñón, y nunca trates de quitarlo, aunque parezca que está unido por un solo hilito.
A veces luego que se seca y cae el muñón quedan algunos pedacitos de piel nudosa, y puede haber supuración de fluidos claros o amarillos, éstos "glanulomas umbilicales" podrán desaparecer por si solos o requerir de tratamiento, pero al no contener terminaciones nerviosas es indoloro para el bebé.

Síntomas de infección:

No son para nada comunes, pero en caso de que veas alguno de éstos síntomas llama a tu médico:

* Tu bebé llora cuando le tocas el cordón o la piel que está al rededor de este.
* La piel que está al rededor de la base del cordón está roja.
* El muñón tiene mal olor y está supurando fluido amarillo.