Mostrando entradas con la etiqueta Cuidados en el hogar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuidados en el hogar. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de noviembre de 2015

El baño, un espacio para mi bebé


El baño es un espacio para llenar de amor y dedicación a nuestros bebés, crea de esos momentos un espacio de seguridad y conexión con tu bebé. A continuación encontrarás algunos consejos de cómo bañar a tu bebé.
Lo ideal es crear en el bebé siempre vínculos afectivos y una rutina que le de seguridad y bienestar, por ejemplo es buena idea bañarlo antes de la cena, para que así pueda tener un descanso placentero.
A la hora de bañarlo debes de tener la precauciòn de tener todas las cosas prontas, recuerda que si estas organizada, con todo pronto para vestir a tu bebé y bañarlo, te sentirás más segura, y así podrás transmitirle la seguridad que tu bebé necesita.
Luego que tienes todo pronto, lávate las manos y cierra bien la puerta, es importante que no haya corrientes de aire en el espacio donde vas a bañar a tu bebé.
A continuación te diremos paso a paso el baño del bebé
1-La temperatura ambiente debe ser cálida, comprueba que la bañera este limpia, llenala con agua tibia. Recuerda que el agua debe estar a temperatura coorporal, es decir, entre 35 y 37 grados centígrados.Una forma de comprobar que la temperatura es la apropiada es tocar con el codo o la parte interior de la muñeca el agua.
2- Desviste al bebé, limpiale la zona que está en contacto con el pañal, envuelvelo en una toalla de algodón y con un trocito de gaza o algodón apenas húmedo limpiale su carita y sus orejas.
3. Después, sostén al bebé con el brazo derecho, de manera que la cara interna del codo sostenga su cabeza y tus manos lleguen a tocar su culito. Inclínalo sobre la bañera y, con la mano izquierda, lávale la cabeza con una cantidad mínima de champú. Aclara bien.
4. Una vez lavada la cabeza, sostén los hombros del bebé con una mano, introduciendo los dedos por debajo de la axila, mientras sujetas las piernas o el trasero con la otra mano, de modo que su cabeza quede fuera del agua, mientras utilizas la otra mano para lavarlo.
5. Es importante no dejar de sonreírle y hablarle mientras le bañas.
6. Con o sin esponja, lava, enjuaga, y seca de arriba abajo. Primero el pecho, los bracitos, las manos y luego, las piernas y los pies.
7. Gira cuidadosamente al bebé para lavar su espalda y sus nalgas.
8. Una vez que esté totalmente limpio y bien aclarado, levanta al bebé con suavidad y arrópalo con una toalla.
9. Sécalo bien, y envuélvele para darle calor.
10. Comienza a vestirle de arriba abajo para que no pierda calor.

¿Cómo bañar a un bebé recién nacido?
Los bebés recién nacidos también se pueden familiarizar con el baño desde el primer día. De hecho, les encanta el agua, que les recuerda al ambiente en el que se desarrollaron durante 9 meses dentro del útero materno. Antes de desnudar al bebé y envolverlo en una toalla, con un algodón ligeramente humedecido en suero fisiológico, limpia primero sus ojitos. Después, introdúcelo poco a poco en agua tibia y báñale, limpiándole suavemente sin frotar. Sécale con cuidado, dándole ligeros toques con la toalla. Antes de vestirle, es importante que revises el cordón umbilical y el área del ombligo. Límpialo en su base con alcohol de 70 ºC y envuélvelo en una gasa limpia. Si notas que el ombligo supura o presenta un color rojizo y mal olor, debes comentárselo al pediatra.
Recomendaciones para bañar a tu bebé recién nacido
Existen algunos cuidados especiales que debes considerar durante el baño de tu bebé:
1. Nunca debes dejar solo a tu bebé durante el baño.
2. No es recomendable la utilización de talcos o colonias, principalmente en los primeros meses. Pueden desencadenar alergias.
3. La altura de la bañera debe ser adecuada a la estatura de la persona, que está bañando al bebé, para que no sufra la espalda.
4. Lava siempre la bañera antes y después de su utilización.
5. Es importante secar bien todos los pliegues de lapiel del bebé, especialmente los que se encuentran debajo del mentón, detrás de las orejas y el área del pañal.
6. Aprovecha la hora del baño para revisar al bebé y así descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Observa si presenta costra láctea en la cabeza.
7. Evita desanimarte si tu bebé llora mucho durante sus primeros baños. Con tus mimos y las condiciones ambientales adecuadas, acabará acostumbrándose y llegará a disfrutar de este momento de placer. Y sus papás también. A continuación te explicamos cómo hacerlo y qué necesitarás para facilitar tu tarea. Con un poco de dedicación y cariño, verás que la hora del baño se transformará en una de las actividades que más disfrutarás con tu bebé.
Pasos para el baño del recién nacido:
1. Reúne todo los artículos que necesites para el baño.
2. Llena la bañera con 2 ó 3 pulgadas (5 ó 7 centímetros) de agua templada, pero no caliente, a una temperatura aproximada de 90 grados Fahrenheit (32 grados centígrados).
3. Trae al bebé al lugar donde vayas a bañarlo y desvístelo por completo.
4. Sumerge poco a poco al bebé en el agua, usando una de tus manos para sostener su cuello y cabecita. A ratos, vierte un poco de agua con un vaso o taza de plástico sobre su cuerpo para que no se enfríe. Ten en cuenta que el cuerpecito enjabonado de un bebé es muy resbaladizo, o sea que procura sujetarlo firmemente.
5. Usa muy poco jabón (ya que puede resecarle la piel) y lávale el cuerpo con tu propia mano o una toallita, rociándolo de arriba a abajo y de adelante hacia atrás. Lávale el cuero cabelludo con una toallita mojada y enjabonada. Usa una bolita de algodón mojada para limpiarle los ojitos y la cara. Lava normalmente el área genital del bebé, no requiere un lavado más a fondo que el resto. Si en las comisuras de los ojos o en la nariz se ha acumulado algún moquito o alguna secreción reseca, mójalo varias veces con la punta de una toalla para que se ablande antes de limpiarlo.
6. Enjuaga completamente al bebé ayudándote con una toallita limpia.
7. Envuelve a tu pequeñín en una toalla con capucha y sécalo con suavidad, sin frotarle la piel. Si tiene la piel reseca o un poquito de irritación en la zona del pañal, puedes untarle una loción hidratante para bebés.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Bebé de manos limpias!!!

El lavado de las manos es una vía fácil de evitar cualquier enfermedad o infección.
Entender cuándo lavarse las manos, cómo hacerlo correctamente y cómo inculcar esta hábito en los más pequeños son aspectos importantes por su incidencia en nuestra salud y en la de nuestra familia. Por este motivo, y en el marco del pasado 15 de octubre, Día Mundial del Lavado de Manos, en UN GRAN MUNDO CHIQUITO les regalamos algunos consejos a tener en cuenta y a trasmitir a nuestro entorno sobre como lavarse las manos de manera correcta.


¿Cuándo lavarnos las manos?
En el correr del día, los gérmenes se acumulan de a montones en nuestras manos. 
Son esas manos nuestros instrumentos para relacionarnos con los demás y con nosotros mismos, por ello la transferencia de microbios, virus y bacterias es constante e incluso autogenerada cuando nos frotamos los ojos, nos metemos el dedo en la boca o nos rascamos la nariz.

Por este motivo, debemos lavarnos las manos, sobretodo, antes de:
Preparar o comer alimentos
Tratar heridas, administrar medicamentos, o cuidar a una persona enferma o lesionada.
Insertar o extraer lentes de contacto

Asimismo debemos lavarnos las manos siempre después de:
Preparar alimentos, especialmente carne cruda o aves de corral
Ir al baño o cambiar un pañal
Tocar un animal
Manipular residuos
Sonarse la nariz, toser o estornudar en las manos
Curar heridas o cuidar a una persona enferma o lesionada
Manejar de productos químicos en la casa o el jardín, o cualquier cosa que pueda estar contaminada
Limpiar con un paño de limpieza o tocar los zapatos sucios
Cuando veamos que nuestras manos están sucias

¿Cómo lavarnos las manos?
Por lo general la mejor manera de lavarse las manos es con agua y jabón, siguiendo simples pasos:
Mojar las manos con agua corriente.
Aplicar jabón líquido, en barra o jabón en polvo.
Formar una buena espuma.
Frotar las manos enérgicamente durante al menos 20 segundos.
Refregar todas las superficies, incluyendo el dorso de las manos, las muñecas, entre los dedos y debajo de las uñas.
Enjuagar bien.
Secar las manos con una toalla limpia o un secador de aire.
Si es posible, usar la toalla para cerrar el grifo.

Un aspecto a tener en cuenta es que el jabón antibacterial no es necesariamente más eficaz en matar los gérmenes que es el jabón regular. 
El uso de jabón antibacterial puede incluso generar el desarrollo de bacterias que son resistentes a los antimicrobianos del producto y eso hace que sea más difícil matar los gérmenes en el futuro.

!!!! Y A NO OLVIDARSE MAMÁ Y PAPÁ... EVITAR LAS MANOS EN LA BOCA Y MANTENER LAS UÑAS CORTAS !!!!